martes, 14 de febrero de 2012

21 meses, 18 años.


No tuve mayor noción del día. Pasó rápido, y no fue insoportablemente lento y doloroso como pensaba.
Anhelaba y sentía que necesitaba ser mayor de edad, pero este último tiempo ya no era tan necesario.
La verdad es que ya nada era tan necesario. Aprendí a conformarme con lo poco y nada que tengo. Y soy feliz, con lo poquito que me entrega la vida.
Hay personas que dejaron de importar, amistades que ya no tienen el mismo peso. Ya no hace falta una falsa sonrisa de aprobación.
Falsedad, cinismo. Que sentimientos más abundantes en este mundo.
Crecer implica perder tanto. Sólo si se quiere se gana mucho.
Por mi parte, he ganado conocimiento. He aprendido a informarme para que nadie se sienta con el derecho de meterme el dedo en la boca.
Aprendí que existen más creencias que la religión que desde pequeña me inculcaron. Conozco el budismo, y me considero completamente simpatizante de aquel.
En fin, cambios que contribuyen a ser una persona integra y que piensa por sí sola.
Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario