
Perdón. Es lo mínimo que puedo decir. Soy un ser humano, que probablemente cometa más errores que cualquiera. Sé que es una excusa muy pobre para todo esto, pero es cierto.
También sé, que siempre eres tú quién se acerca. Quiero aclarar que no es orgullo, es miedo. Tengo tanto miedo de expresarte lo horrible que se siente perderte, y que aún así me dejes.
Eres tanto. Significas mucho. Lamento ser tan mala en esto, difícilmente podría decirte esto con mi boca. Es más fácil plasmarlo en letras.
Debes estar tan decepcionada de mí, también lo estoy yo; de ambas. Nunca pensé que algo podría separarnos, imaginé que la amistad era más fuerte.
Hay que tanto que quisiera decir, y tanto que me gustaría escuchar.
Necesito tanto de tus abrazos, de tu mirada comprensiva, de tus palabras de madurez. No deseo que estés fuera de mi vida, quiero que seas parte de ella; que pases momentos felices conmigo, y que me apoyes en lo peores.
Me hubiera gustado tanto poder ayudar en tu toma de decisiones, no puedo evitar pensar en que sé cosas que tú no, y probablemente te hagan sufrir.
Desearía tener alguna clase de poder, y correr hasta allí donde estás tú, y gritarte lo que siento; que me mata esta situación, que definitivamente este SERÁ EL PEOR CUMPLEAÑOS; porque no tendré ni siquiera un saludo tuyo.
Sé que eres mejor que eso. Eres tan buena y comprensiva, que probablemente perdones cada idiotez mía.
Debo decir que también tengo rabia. Chiquita, pero igual cuenta. No sé que pasó en el último tiempo, ya todo era Nora o Paz. Y Marion (?). Sí, seré ridícula y celosa. Pero eras mi mejor amiga, nadie tenía derecho de quitarte de mi lado.
En fin, prefiero guardarme el resto.
Ojalá y la vida te traiga de vuelta.








