sábado, 31 de diciembre de 2011

Una lista de lo que eres ...


1. t u eres la persona mas capaz que yo y por eso sigo tu ejemplo
2. Ere de esas personas que no se puede encontra en otro lado si no en cielo o en la tierr sufriendo
3. Eres la persona que creo que da vida ami existencia
4. Eres mi mejor compañia y amiga que un persona como yo puede tener
5. Eres el sol de mi vida y paz de mis dias
6. tienes una virtud que no se puede explicar
7. Eres la persona que mas valoro en la vida y que admiro
8. Eres la niña mas dulce y encantadora que puede existir
9. eres de esas persona que nose hechan morir por detalles y incluso simpre te paras de tu caidas con la frente en alto
10 ERES.... Y HACI PODRIA SEGUIR DICIENTO QUE TAN PRESIADA ERES PARA MI EN ESTA VIDA YO SINCERAMENTE ME ENORGULLESCO DE TENER ALGUEN COMO TU A MI LADO


TU SABES CUANTO TE AMO QUE DE TU LADO NO QUIERO IRME Y QUE SI AVECES NO TE ENTIENDO PERDON PERO ESPERO ESTAR SIEMPRE CUANDO ME NECESITES TE AMO

Marion Valentina tu vida yo la valoro mas que la mia por si tu no vives yo no vivo

Secretos (?)


1.- Hasta hoy pensaba que podría importarle a alguien de mi familia. No era así.
2.- A veces no quiero saber nada de mi mejor amigo.
3.- Muestro sonrisas falsas todo el tiempo.
4.- El suicidio es un pensamiento permanente.
5.- Aún no aprendo a vivir con el dolor.
6.- Me inclino por la soledad, en vez del cinismo.
7.- Siento que tengo un "poder" especial.
8.- Definitivamente, mientras más conozco a las personas, más amo a mis perros.
9.- Sucede que en fechas importantes la soledad es mi mejor compañía.
10.- Inseguridad es una buena palabra para mí.
11.- No sé bien en que creer, a veces me aferro demasiado a Dios, sobre todo cuando lo necesito. A veces no creo en su existencia. Sólo sé que hay algo más grande que yo.
12.- Si pudiera pedir un deseo, sería tomar las cosas más a la ligera. No sufrir tanto.
13.- Me encantaría tener un hijo, pero no quiero repetir el modelo de madre que tuve.
14.- Me siento como el pico, me importa una huea todo.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Espero llegue el día en que yo también sea feliz en navidad.

¿CUANTO NO COSTO LLEGAR AQUI ?


Contar la historia seria dar mucha lata pero sabes valoro todo lo que hemos pasado agradesco cada caida a tu lado cada risa a tu lado y cada pelea cada enojo cada maña que tienes que aun recuerdo cuando nos querian separar y nadie pudo nadie lo hara yo te segui se que esta relacion marco una parte de ti por aver perjudicado tu furo en lo academico se que no te arrepientes pero yo llevo esa carga hasta el dia de hoy espero que lo que quiereas te resulte por que a pesar de todo mucha gente se metieron en el camino y perdimo amistades por esto pero no me arrepiento yo contigo doy todo es increible que pueda dar la vida por ti te mereces mi amor y mucho mas sabes la vida algun dia nos dara la suerte de póder ser completamente feliz pero aun a si lo que nos haya pasado estoy aqui a tu lado ya vamos para los dos años y mas una vida entera mas por eso qui estoy yo para poder superar tus miedo para darte alegrias pero tratyo de evitar no hacerte sufrir aunque muchas veces cometo errores pero jure que no se iban a volver a rrepetirlos pero pido perdon pero estas aqui a mi lado junto a mi te amo Mujer se que en esta vida o en otra voy seguir amandote voy seguir cuidandote tanto como lo hecho hasta hoy yo SOY PARA TI TE PERTENESCO SOY TUYA SIEMPRE LO SERE

Carta a mi pequeña.

Mi pequeña ya no es pequeña. Se volvió grande y fría. Tampoco es más mía.
A mi pequeña le gustaban los colores, los cuentos de hadas y las canciones de cuna. Ya no canté más una nana para ella.
Tanto la busqué para poder tenerla. Y llegó, en el momento menos indicado. Y así mismo siguió su ritmo. Espontánea y libre, nunca pidió permiso para entrar y casi sin importarle, se despojaba de sus ropas, cual liberal en una playa a solas.
Aunque siempre caía, le gustaba correr; correr hasta quedar sin aire. Y llegaba a mí cuando sangraban sus rodillas, siempre bastándole un "sana sana potito de rana" para dejar de llorar y seguir al aire.
Alocada como ella sola, mi pequeña me mostró la cara amable de ser Madre tan joven. Pero con el paso de los años no fue lo mismo.
A los 13 me confesó verdades terribles, que siempre sospeché pero que nunca tuve el valor para sacarlas a la luz. Y desde ese momento jamás volvió a confiar en mí. Nunca supe si alguna vez su corazón se había roto, si se había decepcionado de personas o si tan sólo necesitaba hablar. Mi pequeña ya nunca más sonrió desde el corazón. Nunca más vi el brillo en sus ojos cuando leía un libro emocionante, nunca más recurrió a mi cuando necesitaba una curita, nunca más supe nada.
Cuando tenía 16 cometí uno de mis más grandes errores con ella. Sobrepasé el límite de lo respetable y de lo privado. Me inmiscuí en su vida y no le permití crecer.
Orgullo. Eso es lo que me impide decirle todo esto ahora. Porque aunque le confiese que lo siento y que me arrepiento, mi pequeña nunca más será la misma.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Carta a Mamá.


Mis memorias de chiquita no siempre son buenas. Recuerdo cuando por las noches despertaba asustada de que a la mañana siguiente ya no te tuviera más conmigo, cuando siempre por una u otra cosa el suelo lograba hacerme caer, y tú estabas con una curita esperándome; cuando enfermaba y tú tenías los cuidados indicados para mí.
Pero esos días ya no son más. Porque ya no tengo miedo de estar sin ti, hoy soy más grande que ayer; el suelo sigue teniendo maneras de encontrarme, pero tengo a alguien más que tiene curitas para mí, al igual que cuando enferma mi cuerpo.
Lo triste, es que tú hiciste que ya no quisiera necesitarte más. Había un lado tuyo que yo no conocía, y que en el momento que más necesite de ti, hiciste que apareciera. Ese monstruo dentro tuyo que se mantuvo en silencio, esperando a que el paso de los años hicieran de mi lo que soy hoy.
Cierto es, que me siento más muerta que nunca. Hay muchas cosas de mí que no sabes, tu ceguera te hizo perderte parte de mi vida, parte de mis tristezas; ya nunca más viste detrás de mis fingidas sonrisas, ni de mis húmedos ojos; ya nunca más me escuchaste.
Para comenzar, perdí amigas; bueno perdí personas, porque comprendí que jamás tuvieron ese título. Detesto la casa que habitamos, ni siquiera me gusta su color, y lo sabrías si alguna vez hubieras preguntado si me gustaba. Hubo muchísima gente que me hizo daño, y tú no estuviste ahí para protegerme del despiadado mundo. Jamás tuve tantas ansias de ganar un premio para salir de tu vida. Y lo peor es que si hoy te preguntara por mi color favorito, no sabrías ni que responder.
Mamá, me creíste cuando nadie lo hizo, dejaste los pies en la calle por hacer que aquel pagara. Pero delegaste responsabilidades. No supiste contener mi rabia, mi pena, mi odio con el mundo. Creíste que alguien con un título era mejor para dar consejos. Y estoy segura de que ella tenía más problemas de los que tenía que escuchar a diario.
Ni tu rabia, ni tu pena, ni tu odio son excusas para abandonar tu rol.
Contribuiste a que tenga un odio indefinible hacia ti, que lamentablemente siempre existirá aquí dentro.
Mejor que nadie, sabes que no soy una persona que odie. Pero tú me enseñaste lo que es el odio. Porque el primero que sentí, fue hacia ti.
No te culpo, quizás repetiste un círculo vicioso. Cuando sea madre, espero no cometer tus errores. Me hundiría en pena si supiera que mi hija me odia de tal manera.
Le pido a quien esté en el más allá que por favor mande a las personas con un manual en la cabeza, para que así ni padres ni hijos suframos.
Deseo tengas el perdón, al igual que el que necesitaré yo; cuando sea Madre.

NADA.

No sé ni por donde empezar. Bueno ya empecé. La verdad es que hay mucho en mi cabeza y mis manos aún no son capaces de ordenar las ideas. Mientras más leo, más me decepciono. Pero es una decepción personal, de mí misma, por no haber aparecido antes en tu vida. Si bien la culpa no es mía, siempre tendré esa pequeña molestia, ese pequeño dolor en mi interior. Leerás esto y no entenderás nada de nada, yo también lo leo y me cuesta encontrarle el sentido. Pero bien, jamás he tenido ni un sentido ni una dirección.
Me duele ver que quizás siempre existirá ese pequeñito amor en tu corazón, y no lo puedo evitar. Y tampoco quiero hacerlo. De cierta forma, nos parecemos. Sé que también lo piensas, sin decirlo.
Sé que creciste, y que quizás no sientes aquello que escribiste. También sé que no sientes lo mismo que yo, porque he sabido tanto de ti, que de seguro mis conclusiones son ciertas.
Supongo que eso es lo que más me duele. El parecerme, el no ser igual. Tampoco quiero serlo, no es mi culpa haber llegado tarde, ni el que extrañamente seamos tan así.
Me MATA por dentro esto. Y no entiendes, no, no entiendes nada de nada.
Y yo tampoco. Soy el estúpido aire que no ves, la insalubre tierra que te hace estornudar. Soy fuego en la piel.
Alguna vez tracé en mi cabeza las palabras que sentiría cuando amara. Jamás supe ni cómo ni a quién decirlas. No soy tu otra parte, ni mucho menos soy lo que fueron.

jueves, 22 de diciembre de 2011

perdóname PRIMER amor.

Soy dura de cabeza, llevo un dolor a cuestas difícil de sanar, con mas palabras en mi cabeza que en mis labios, siempre pregunto el porqué de las cosas y después olvido las respuestas. & aún con eso, entendiste CÓMO amarme.
Y valla que complicado es amarme. Supongo que ahora te diste cuenta. Me cuesta compartir mis sueños y hablar de mis tristezas. Precisamente eso es lo que más te molesta. Y lo entendería si yo fuera tú, pero en este caso soy yo, y dudo que algún día o en alguna vida pueda ser tú, y entender lo que sientes cuando lloro sin motivos o cuando simplemente no quiero hablar. Porque así soy, así nací, y así me hizo la vida que tuve que llevar. Perdóname, primer amor; por mi frío y frágil corazón, que de cuando en vez tiene la mala ocurrencia de dañarte. Perdona a mi memoria por no recordar conversaciones importantes, a mis ojos por mirarte con desprecio para hacerte sentir mal, a mi boca por no besarte con suficiente amor, a mis manos por no entregarte más confianza y a mis pies por no darte mayor estabilidad.
Haz de saber que eres la única a quien he pedido perdón, porque nadie más que tú lo merece; porque nadie antes se había quedado con mi alma y mi corazón, porque tener una relación es diferente a entregarse sin excepción. Y tú eres eso, mi PRIMER AMOR.